MALAQUIAS 3 PARTE 2

Publicado: 02/12/2012 en MENSAJES PASTORA ANGELICA

Mal 3:9  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

Mal 3:10  Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Mal 3:11  Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

Mal 3:12  Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

¿De dónde viene la palabra Diezmo?

La palabra Diezmo nace de la palabra hebrea “maaser” o “maasrah, que traduce Diezmo, o una décima parte. En el Griego la palabra que designa esta “décima parte” es apodekatoo y tanto en el Hebreo como en el Griego, estos términos significan el pago o dádiva de una décima parte o porción.”

El Diezmo es una Ley Espiritual que no tiene limitaciones por el paso del tiempo. Aunque se estableció en el Antiguo Testamento, esta ley hoy continua tan efectiva como siempre. El Diezmo permite al creyente recibir

 

Luc 6:38  Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

 

El propósito del Diezmo es que porque Él desea que nosotros le demos un diez por ciento del 100% que Él nos da, para que nuestro corazón nunca esté concentrado en las lo que Él nos ha dado, sino en el Dador.

Cristo claramente estableció la razón del Diezmo y de nuestras ofrendas a Dios: “Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón”. Mateo 6:21.

El sacerdocio de Melquisedec

Heb 7:1 

Este Melquisedec, rey de Salén y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham, que regresaba de derrotar a los reyes, y lo bendijo.

Heb 7:2  Abraham, a su vez, le dio la décima parte de todo. El nombre Melquisedec significa, en primer lugar, «rey de justicia» y, además, «rey de Salén», esto es, «rey de paz».

Heb 7:3  No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.

Heb 7:4  Consideren la grandeza de ese hombre, a quien nada menos que el patriarca Abraham dio la décima parte del botín.

Heb 7:5  Ahora bien, los descendientes de Leví que reciben el sacerdocio tienen, por ley, el mandato de cobrar los diezmos del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también son descendientes de Abraham.

Heb 7:6  En cambio, Melquisedec, que no era descendiente de Leví, recibió los diezmos de Abraham y bendijo al que tenía las promesas.

Heb 7:7  Es indiscutible que la persona que bendice es superior a la que recibe la bendición.

Heb 7:8  En el caso de los levitas, los diezmos los reciben hombres mortales; en el otro caso, los recibe Melquisedec, de quien se da testimonio de que vive.

 

El sueño de Jacob en Betel

Jacob partió de Berseba y se encaminó hacia Jarán.

Gén 28:11  Cuando llegó a cierto lugar, se detuvo para pasar la noche, porque ya estaba anocheciendo. Tomó una piedra, la usó como almohada, y se acostó a dormir en ese lugar.

Gén 28:12  Allí soñó que había una escalinata apoyada en la tierra, y cuyo extremo superior llegaba hasta el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles de Dios.

Gén 28:13  En el sueño, el SEÑOR estaba de pie junto a él y le decía: «Yo soy el SEÑOR, el Dios de tu abuelo Abraham y de tu padre Isaac. A ti y a tu descendencia les daré la tierra sobre la que estás acostado.

Gén 28:14  Tu descendencia será tan numerosa como el polvo de la tierra. Te extenderás de norte a sur, y de oriente a occidente, y todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti y de tu descendencia.

Gén 28:15  Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas, y te traeré de vuelta a esta tierra. No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido.»

Gén 28:16  Al despertar Jacob de su sueño, pensó: «En realidad, el SEÑOR está en este lugar, y yo no me había dado cuenta.»

Gén 28:17  Y con mucho temor, añadió: «¡Qué asombroso es este lugar! Es nada menos que la casa de Dios; ¡es la puerta del cielo!»

Gén 28:18  A la mañana siguiente Jacob se levantó temprano, tomó la piedra que había usado como almohada, la erigió como una estela y derramó aceite sobre ella.

Gén 28:19  En aquel lugar había una ciudad que se llamaba Luz, pero Jacob le cambió el nombre y le puso Betel.[b]

Gén 28:20  Luego Jacob hizo esta promesa: «Si Dios me acompaña y me protege en este viaje que estoy haciendo, y si me da alimento y ropa para vestirme,

Gén 28:21  y si regreso sano y salvo a la casa de mi padre, entonces el SEÑOR será mi Dios.

Gén 28:22  Y esta piedra que yo erigí como pilar será casa de Dios, y de todo lo que Dios me dé, le daré la décima parte.»

 

¿Para qué diezmamos?

 Diezmamos para honrar al Señor Pro 3:9  Honra a Jehová con tus bienes,

Y con las primicias de todos tus frutos;                                                     

Pro 3:10  Y serán llenos tus graneros con abundancia,

Y tus lagares rebosarán de mosto.

Diezmamos por amor a Jesús nuestro Salvador

Somos amados cuando damos  : 2COR 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

 Diezmamos para sostener la obra de Dios. Para el pago del edificio, utilidades, materiales, etc.2. Para promover la difusión del evangelio local, y alas naciones.3. Para proveer ayuda a los necesitados en la comunidad. 4. Para comprar materiales para la educación cristiana:Biblias, libros, guías, etc.5. Para establecer y construir nuevas obras que amplíen el alcance del Evangelio. 6. Para apoya a obreros, predicadores, visitantes, que nos visitan para bendecir al Pueblo de Dios con el estudio de la Palabra, etc.7. Para el Sostén de los Pastores.

 (1Cor.9:9-14)(TLA) 9 Porque en los libros que escribió Moisés leemos: «No impidan que el buey coma mientras desgrana el trigo.»

 (Gál.6:6-7) El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. 7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.Ø

Joe 2:15  Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea.

Joe 2:16  Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.

Joe 2:17  Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?

Joe 2:18  Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.

Joe 2:19  Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.

Joe 2:20  Y haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas.

Joe 2:21  Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas.

Joe 2:22  Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos.

Joe 2:23  Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.

Joe 2:24  Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite.

Joe 2:25  Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.

Joe 2:26  Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.

Joe 2:27  Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.

Joe 2:28  Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Joe 2:29  Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

Joe 2:30  Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.

Joe 2:31  El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.

Joe 2:32  Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

 «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan, sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón […] Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a Mammón».

Mateo 6:19-21.24.[

La Biblia nos habla del devorador en Malaquías 3:11 donde Dios promete reprender al devorador, pero ahora vamos a estudiar el proceso del devorador y sus cuatro etapas.

El Devorador: Mal 3:11  Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

Destruye el fruto de la tierra

  1. Esteriliza las raíces desde la profundidad

La Oruga (Larva) Un pensamiento Gn 12:2, Jeremías 29:11

Jer 29:11  Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

La fase del gusano, recién salido del huevo no tiene alas por lo tanto ataca: La raíz = Raíces de bendición a) Quita la fe, la convicción en las promesas de Diosb) Los principios bíblicos, el fundamento de la palabra de Dios

El Saltón La fase donde su cuerpo que no tiene patas ni alas, ataca: El tronco = El alma (Asiento de las emociones)  1Ts 5:23  Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

a)   El crecimiento emocional y espiritual III Juan 2

3Jn 1:2  Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente. b) El crecimiento financiero; nuestra prosperidad en general

El Revoltón La fase de la langosta joven, tiene alas pero no vuela aun, ataca: Las ramas : Las hojas, las señales que caracterizan el árbol, el testimonio que nos identifica

Sal 1:3  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,

Que da su fruto en su tiempo,

Y su hoja no cae;

Y todo lo que hace, prosperará.  b) El fruto, fruto de gozo, de alabanza, fruto financiero

La Langosta: Éxo 10:14  Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después;

Éxo 10:15  y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto.

Esta es la fase final la etapa madura donde ya tiene patas, alas y ya esta dispuesta para volar. Aquí es cuando ya esta lista para devorar todo lo que se encuentre a su vista

Principios

  • El devorador llega cuando hay cosecha
  • El devorador nos aparta de cobertura
  • Solo Dios puede reprender al devorador
  • La única manera de alejar al devorador es diezmando

 

Mal 3:12  Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mal 3:13  Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?

Mal 3:14  Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?

 

Jer 18:11  Ahora, pues, habla luego a todo hombre de Judá y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras.

Jer 18:12  Y dijeron: Es en vano; porque en pos de nuestros ídolos iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón.

 

Mal 3:15  Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.

Mal 3:16  Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

Mal 3:17  Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

Mal 3:18  Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

 

Sal 37:1 

SALMO DE DAVID. No te impacientes a causa de los malignos,

Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

Sal 37:2  Porque como hierba serán pronto cortados,

Y como la hierba verde se secarán.

Sal 37:3  Confía en Jehová, y haz el bien;

Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

Sal 37:4  Deléitate asimismo en Jehová,

Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Sal 37:5  Encomienda a Jehová tu camino,

Y confía en él; y él hará.

Sal 37:6  Exhibirá tu justicia como la luz,

Y tu derecho como el mediodía.

 Sal 103:13  Como el padre se compadece de los hijos,

Se compadece Jehová de los que le temen.

Sal 103:14  Porque él conoce nuestra condición;

Se acuerda de que somos polvo.

 

Isa 43:1  Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Isa 43:2  Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Isa 43:3  Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.

Isa 43:4  Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

Isa 43:5  No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.

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