MALAQUIAS CAP 2

Publicado: 20/11/2012 en MENSAJES PASTORA ANGELICA

<strong>MALAQUIAS CAP. 2</strong> Mal 2:1  Ahora, pues, oh sacerdotes, para vosotros es este mandamiento.

1Pe 2:9  Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

Mal 2:2  Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os habéis decidido de corazón.

OIR Y DECIDIR DE CORAZON

Sal 51:10  Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Mal 2:3  He aquí, yo os dañaré la sementera, y os echaré al rostro el estiércol, el estiércol de vuestros animales sacrificados, y seréis arrojados juntamente con él. Mal 2:4  Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos. La tribu de Leví (cuyos integrantes son llamados levitas) es una de las tribus que formaban parte del pueblo de Israel. Eran los descendientes de Leví, el tercer hijo de Jacob con Lea, (Génesis 29:34), a quien Dios le cambió el nombre a Israel. Fueron consagrados por Dios, por medio de Moisés, para el servicio del Tabernáculo (Números 8:5-26), y luego del templo. Eran los únicos designados para el servicio del Tabérnaculo donde entraban a ejercer su ministerio desde los 25 años hasta los cincuenta. En otra edad no podían hacerlo, excepto para ser guardia con sus hermanos. Fueron tomados para el servicio de Dios en lugar de los primogénitos, y fueron dados a los sacerdotes para ayuda. “He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas.” (Números 3:12). “Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido, los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.” (Números 8:16) Los levitas ejercían el sacerdocio en el antiguo reino de Judá. Hasta su desaparición en el 586 a. C., los términos sacerdote y levita eran sinónimos. Posteriormente, cuando el sacerdocio se convirtió en prerrogativa de los descendientes de Aarón (descendiente a su vez de Leví), Aarón fue consagrado como el primer Sumo Sacerdote (Cohén) y los levitas asumieron una función secundaria en las ceremonias. Los levitas no tenían tierra ni heredad puesto que su única función era la de encargarse de todo lo relacionado al templo (adoración, alabanza, sacrificios, ofrendas, etc.) vivían de las ofrendas que el pueblo ofrecía a Dios tomando una parte de éstas para sus necesidades. El acomodo físico de los levitas en cuestión de residencia en el campamento era estratégico, ya que el Señor ordenó que vivieran alrededor del Tabernáculo debido a que Dios quería que este grupo de personas se dedicara únicamente a lo que tenía que ver con su servicio. Era un pueblo apartado de las demás personas y su sistema económico era distinto al de los demás israelitas Mal 2:5  Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado. Mal 2:6  La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad. Mal 2:7  Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.

Mal 2:8  Mas vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice Jehová de los ejércitos. Mal 2:9  Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas.

Hch 10:34  Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,

Mal 2:10  ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres?

DESLEALTAD : Infidelidad, traición.

Mal 2:11  Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado el santuario de Jehová que él amó, y se casó con hija de dios extraño. La prevaricación, o prevaricato, es un delito que consiste en que una autoridad, juez u otro servidor público dicte una resolución arbitraria en un asunto administrativo o judicial, a sabiendas de que dicha resolución es injusta.1 Es comparable al incumplimiento de los deberes del servidor público.2 Dicha actuación es una manifestación de un abuso de autoridad. Está sancionada por el Derecho penal, que busca la protección tanto del ciudadano como de la propia Administración. Para que este delito sea punible, debe ser cometido por un servidor o juez en el ejercicio de sus competencias.

ABOMINACION: Personas u objetos peligrosos, detestables y repulsivos

Pro 28:9  El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable.

Deu 18:9  Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. Deu 18:10  No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, Deu 18:11  ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Deu 18:12  Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Mal 2:12  Jehová cortará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela y al que responde, y al que ofrece ofrenda a Jehová de los ejércitos.

Mal 2:13  Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano.

Mal 2:14  Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. Mal 2:15  ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Mal 2:16  Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales. Mal 2:17  Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?

El pueblo era infiel. No decía abiertamente que rechazaba a YAHWEH, pero estaba viviendo como si no existiera. Los hombres se casaban con paganas que adoraban ídolos. El divorcio era común, y ocurría sin otra razón que no fuera el deseo de un cambio. La gente actuaba como si pudiera hacer cualquier cosa sin ser castigada. Y el pueblo se preguntaba por qué YAHWEH rechazaba sus ofrendas y no les bendecía (13). Después de que el Templo fue reconstruido y se terminaron los muros, el pueblo se volvió apático en su obediencia a la Toráh de YAHWEH. Esta apatía los llevó gradualmente al pecado flagrante, tal como el matrimonio con idólatras. Esdras y Nehemías también se enfrentaron con estos problemas años antes. Neh 13:23  Vi asimismo en aquellos días a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas; Neh 13:24  y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico, sino que hablaban conforme a la lengua de cada pueblo. Neh 13:25  Y reñí con ellos, y los maldije, y herí a algunos de ellos, y les arranqué los cabellos, y les hice jurar, diciendo: No daréis vuestras hijas a sus hijos, y no tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos. Neh 13:26  ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Bien que en muchas naciones no hubo rey como él, que era amado de su Dios, y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras. Neh 13:27  ¿Y obedeceremos a vosotros para cometer todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro Dios, tomando mujeres extranjeras? Neh 13:28  Y uno de los hijos de Joiada hijo del sumo sacerdote Eliasib era yerno de Sanbalat horonita; por tanto, lo ahuyenté de mí. Neh 13:29  Acuérdate de ellos, Dios mío, contra los que contaminan el sacerdocio, y el pacto del sacerdocio y de los levitas. Neh 13:30  Los limpié, pues, de todo extranjero, y puse a los sacerdotes y levitas por sus grupos, a cada uno en su servicio; Neh 13:31  y para la ofrenda de la leña en los tiempos señalados, y para las primicias. Acuérdate de mí, Dios mío, para bien.

Pastora Angélica Hernandez Osorio,  Domingo 11 de Noviembre, 2012

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